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06 marzo 2011

VENEZUELA EN LA OLLA


Fantasma de la quiebra asusta a Venezuela

Dom, 03/06/2011 - 07:29
Analistas temen que no pueda pagar todas sus deudas en 2012 debido a la sobreexplotación de PDVSA. Las crisis políticas desatadas en el Magreb, especialmente la que atraviesa Libia, arrancan una tímida sonrisa (o más bien un suspiro de alivio) a Venezuela, el vecino que observa cómo la debacle del régimen de Gadafi oxigena un poco sus abolladas cuentas económicas gracias al aumento de la "cesta petrolera" que hoy tiene al barril de crudo por encima de los 110 dólares.
Son muchos los indicadores que muestran un recalentamiento del clásico funcionamiento económico venezolano -de crecientes gastos y deudas que se financian casi exclusivamente de la renta petrolera- hasta el punto que temen que Venezuela pueda incluso cesar el pago de sus deudas el año que viene.
Un informe de la firma Capital Economics, citado por la prestigiosa revista The Economist, expone su análisis sin rodeos: "Hay un riesgo creciente de que el gobierno (venezolano) cesaría sus pagos en el año 2012". Específicamente señala la mencionada firma que el precio del seguro de los bonos venezolanos (credit default swap) muestra un 50% de probabilidades de que Venezuela pueda caer en bancarrota para el año 2015.
Las dudas comienzan con la producción petrolera, cuyo declive fue reconocido por el Ministerio de Energía y Petróleo venezolano al confirmar que durante 2010 produjo un promedio de 2,78 millones de barriles diarios y no los 3 millones diarios que era la cifra oficial hasta el 2009.
Poco menos de la mitad de esa producción diaria se destina al consumo interno bajo un feroz subsidio que le hace perder al Estado venezolano 1500 millones de dólares al año para poder tener la gasolina más barata del mundo: 0.0194 centavos de peso por litro de combustible en suelo venezolano.
Aunque el gobierno asegura que la caída tuvo que ver con el retiro de petróleo del mercado para ajustarse a las cuotas establecidas por la OPEP, analistas como Heliodoro Quintero señalan a la prensa local que la industria petrolera venezolana sufrió intensos contratiempos por decenas de problemas laborales (muchos generados por las expropiaciones que ordenó contra decenas de compañías asociadas a la industria) el retroceso de 12,2% en la inversión para mejorar la producción (cifra también publicada por el ministerio) de al menos 70 pozos, en su mayoría viejos y de difícil mantenimiento.
Sobre los hombros del petróleo se ha puesto también el peso de un gasto social enorme, que en vísperas de las elecciones presidenciales de 2012 amenaza con aumentar más. Para financiar el "socialismo del siglo XXI" el gobierno venezolano ha adquirido compromisos que conforman, según cifras del Fondo Monetario Internacional, una deuda total (interna más externa) de 36,35% del Producto Interno Bruto.
Ese monto contrasta con la cifra oficial, pues el Ministerio de Planificación exhibió la semana pasada ante el parlamento venezolano como deuda total un monto que compromete solo el 18,6% del PIB nacional.
El gasto se evidencia en inversión directa en programas sociales, pero también en la venta de bonos que le otorgan al Estado dinero fresco inmediato con el compromiso de retornarlo, con creces, en el corto y mediano plazo.
El financiamiento de ese modelo político ha significado una reconcentración de competencias en manos del gobierno al iniciar una agresiva campaña de expropiaciones que ahora le reporta el manejo de cementeras, empresas eléctricas, de telefonía, bancos y casi 50% de la cadena de distribución de alimentos a cambio de dolorosas cargas: pagos que desembolsa muy lentamente, compromisos laborales que engrosan la deuda pública mes tras mes y el temor de los emprendedores que poco quieren saber de montar negocios en Venezuela.
De hecho, la inversión extranjera se ha contraído 15% entre 2008 y 2010, según un informe del Banco Central de Venezuela.
A la economía venezolana la desgarran también otras controversias como la existencia de un mercado cambiario controlado por el gobierno que paradójicamente le obliga a otorgar dólares a mitad de precio (el precio del mercado "negro" duplica el precio del dólar "oficial") a cientos de importadores con los que cubre la demanda de todo tipo de productos, pues Venezuela importa casi 70% de todo lo que consume. Por eso se nota cada vez más que lo piensa dos veces antes de desenfundar cada dólar, como muestran los anaqueles casi vacíos de ciertos productos de higiene personal (como toallas sanitarias, pañales, champú) y la reducción de la oferta de marcas en productos alimenticios.
A pesar de todo eso, no debe olvidarse que el gobierno venezolano tiene varios ases bajo la manga. Al visible cansancio de un modelo económico que hace al país exhibir un aumento inflacionario de casi 2% mensual se le contraponen varios salvavidas que podrían, al menos en el corto plazo, evitar un total ahogamiento en las deudas.
Además de la existencia de algunos fondos a los que se destinan algunos recursos (como el Fondo de Desarrollo Nacional, cuyas cuentas se engrosan también del "maná" petrolero), el gobierno venezolano se ha hecho de una línea de crédito con China que le reportará 20.000 millones de dólares a cambio de petróleo. Venezuela también cuenta con 29.000 millones de dólares en reservas de dinero y oro.
Valentina Lares Martiz
Corresponsal de EL TIEMPO / Caracas


04 marzo 2011

LA MANIPULACIÓN POLÍTICA DEL LENGUAJE

La manipulación política del lenguaje
José María Zufiaur

Tomado de la revista La factoría, Enero - Febrero del 2011 · nº 53
www.revistalafactoria.eu


Uno de los mayores logros del neoliberalismo, con el que ha cimentado en gran medida su hegemonía ideológica, es la manipulación del lenguaje. Entre las principales tareas a las que dedican sus esfuerzos los numerosos "think tanks" que trabajan al servicio del nuevo capitalismo se encuentra la de generar la mixtificación de sus mensajes ideológicos mediante una utilización fraudulenta del lenguaje. Los partidos de gobierno usan la misma técnica que tales centros de alimentación ideológica neoliberal: es más, no pocos de los responsables de las áreas económicas de los gobiernos proceden de tales núcleos de pensamiento.
Por ejemplo, la palabra reforma ya no quiere decir mejora sino retroceso. La solidaridad no consiste en redistribuir desde los ricos hacia los pobres, sino en favorecer a los ricos a costa de los pobres o, en todo caso, en una solidaridad entre pobres. La igualdad es cada vez menos una igualdad entre clases para devenir casi en exclusiva en una igualdad entre sexos. La empleabilidad no quiere decir que el Estado y la sociedad vaya a favorecer con políticas estructurales, más allá de las subvenciones que hacen modificar el lugar que los parados ocupan en la fila del desempleo, el empleo de los sin empleo sino que cada desempleado y cada trabajador (potencial desempleado) se convierta en “empresario de sí mismo”. Garantizar las pensiones no quiere decir que en el futuro los pensionistas tengan una tasa de sustitución, respecto al último salario, igual o mejor que la actual, sino que las pensiones públicas no hayan desaparecido, aunque el porcentaje de las mismas que se sitúen por debajo del umbral de pobreza supere, dentro de 40 años, el 50 o el 60% de los pensionistas.; algunas previsiones ya calculan que en 2030 el porcentaje de pensionistas pobres en la UE será del 40%. Hace un par de años era del 20% y, en España, del 28%. También significa que crezcan, al mismo tiempo, las pensiones privadas subvencionadas con fiscalidad pública.
Tampoco una “salida social” de la crisis consiste en que quienes salgan mejor parados de la misma sean los trabajadores y las clases medias, sino los grandes patrimonios. “Privilegio” se considera ahora un derecho laboral de los trabajadores “normales” pero no la utilización que los grandes directivos realizan del derecho laboral o mercantil para gozar de bonos, jubilaciones o contratos blindados de escándalo, lo que se entiende como una “justa remuneración”. Así mismo, se admite como lógico, en lugar de sarcástico o ignominioso, proponer a los parados, a los precarios, a los que tienen un contrato a tiempo parcial porque no pueden tener uno a tiempo completo, a los jóvenes que siguen siendo becarios a los treinta y tantos años, “trabajar más para ganar más”.
En fin y entrando en el tema que quiero abordar, se llama segmentación (del mercado de trabajo) a la precariedad. En lugar de llamarla, en una versión actualizada, ejército de reserva del capitalismo.
Una segmentación que, faltaría más, es producida por los obstáculos que los trabajadores que ya están dentro del sistema de trabajo (insiders) ponen a la entrada de los que están fuera (outsiders). De acuerdo con el pensamiento económico dominante, los primeros, con sus privilegios, protecciones y derechos adquiridos impiden entrar en el mercado de trabajo a los segundos.

Los trabajadores son egoístas
La primera manipulación del planteamiento es la afirmación de que tal segmentación laboral la ha creado el supuesto egoísmo de los trabajadores y no los intereses del capital. Lo cierto es que quienes han creado la segmentación y dualidad -la precariedad, en realidad- del mercado de trabajo, en España y en otros muchos países, han sido los Gobiernos con sus políticas. Unas políticas que han alimentado un segundo mercado de trabajo con el objetivo último de hacerlo mucho más barato (en salarios, en prestaciones sociales, en costes de despido) mediante normas y subvenciones de las que se han aprovechado masivamente las empresas. Hay que decir que con muy pocos resultados sobre la durabilidad a largo plazo del empleo, y con nefastas consecuencias sobre la estructura y la productividad de nuestro sistema económico, sin que ninguna de las sucesivas reformas que se han realizado, supuestamente para acabar con dicha dualidad, haya variado la situación salvo para empeorarla.
Estrechamente vinculada a la anterior, la segunda manipulación de esta presentación del problema es que, precisamente porque la segmentación responde a los intereses del capital y no a los “privilegios” de los trabajadores con empleo, gran parte de los denominados “outsiders” no están, en realidad, fuera, sino dentro del mercado de trabajo. Forman parte, una parte muy deliberadamente buscada, del mismo. Aunque constituya la parte más débil del mercado laboral, es su principal variable de ajuste.

Igualdad por abajo
Veinticinco años después de venir practicando tal política, se utiliza ahora el argumento de la segmentación, de la dualidad laboral para extender la inestabilidad, y el correspondiente abaratamiento del coste del trabajo, al conjunto de los trabajadores. Una igualdad por abajo con el evidente objetivo de que todos pasen a ser inestables: a todos se les podrá despedir con la misma facilidad y con el mismo coste (esa es, al menos, la pretensión) de los que “disfrutan” los temporales. Lo que, por otra parte, no hará sino aumentar el ya enorme volumen de trabajadores con bajos salarios. Todo gracias a los sobrevenidos defensores de los trabajadores dualizados y segmentados. Estos esclarecidos defensores de los trabajadores precarios ya reconocen que la reforma realizada no es para crear empleo, sino para igualar a unos y otros haciéndoles a todos indefinidos precarios. Cuestión que, para cuadrar el objetivo, requiere de una reforma de la negociación colectiva que, a lo breve, la haga menos colectiva.

De Washington a Pekín
También en esto, como en tantas otras cosas, la “salida social” de la crisis tiene una cierta similitud con la mutación que se está produciendo desde el “Consenso de Washington” (neoliberalismo con reconocimiento, al menos teórico, de los derechos laborales) hacia el “Consenso de Pekín” (neoliberalismo con puesta en cuestión o, simplemente, negación de derechos laborales y sindicales fundamentales). Las políticas de algunos Estados de la Unión, en Estados Unidos, contra la negociación colectiva y las propuestas de gobierno económico y social y del pacto de competitividad europeos, pretendiendo interferir en los salarios y la autonomía colectiva, es una muestra de ello.
La publicación en los últimos días de un estudio por parte del instituto francés de estadísticas (Insee) ha desvelado algunas características poco publicitadas del mercado de trabajo en Francia. Y ha puesto en evidencia que la segmentación del mercado laboral encierra algo más que la diferente estabilidad en el empleo entre trabajadores temporales y fijos. El dato (correspondiente a 2008) de que 6.250.000 trabajadores franceses ganan menos de 750 euros netos al mes, es decir 25 euros al día, o menos, ha ocupado las portadas de periódicos y revistas del país vecino. De pronto, líderes políticos y editorialistas han “descubierto” que un cuarto de los trabajadores franceses es precario. Que más de 6 millones de personas que trabajan no llegan ni de lejos al salario mínimo (1.365 euros brutos).
Este conjunto de trabajadores está compuesto de estudiantes que trabajan, personal de acogida, empleados de empresas de trabajo temporal puestos a disposición en el sector industrial, contratados a tiempo parcial, personas que alternan empleo con situaciones de paro o quienes trabajan en actividades, públicas o privadas, con contratos subvencionados. Tal universo de subempleo lo integran, fundamentalmente, mujeres (58%) y jóvenes (37%). Dos tercios de estos trabajadores ocupan un trabajo a tiempo parcial y el tercio restante trabajan a tiempo completo, pero durante un corto período de tiempo. Gran parte de este tipo de trabajadores se concentran en el sector de servicios (cajeras de supermercados, asistencia a domicilio para personas dependientes, portadores de pizzas), pero un 15% de los mismos trabajan para el sector público.
En fin, esta primicia del servicio estadístico francés ha permitido poner de relieve -allí y, en lo que nos puede afectar, también aquí- varias cuestiones importantes. La primera y fundamental es que tras el eufemismo de la segmentación se quiere ocultar una gran precariedad del mercado de trabajo. Precariedad que va más allá de los contratos temporales a tiempo completo y que se extiende a otras situaciones de subempleo, de las que se habla muy poco. Aún menos se hace referencia al tema fundamental de nuestro mercado de trabajo: su gran porcentaje de bajos salarios. Más de un 68% de nuestros asalariados, según estudios del profesor Carlos Prieto, ganaban al mes, hace un par de años, menos de 1.100 euros brutos. En este tema lo fundamental es saber cómo afecta el modelo laboral que tenemos y cómo va a afectar la reforma que se ha puesto en marcha, y la que queda por concretar sobre la negociación colectiva, en el nivel de ingresos de los trabajadores y en su protección social presente y futura. Pues, tras todos los maquillajes verbales, ésta es la cuestión central que está en juego.

El nuevo ejército de reserva del capitalismo
El caso francés ha puesto, además, en evidencia que las estadísticas oficiales sólo resaltan los salarios medios de los trabajadores a tiempo completo. Es la primera vez en Francia que se ha realizado un estudio público de los ingresos de este universo de subempleados y no sería nada ocioso que se hiciera algo similar en España. Esa invisibilidad de los trabajadores precarios no sólo es producto de la estadística. Es también consecuencia de la falta de difusión de casos reales, del anonimato de quienes viven en la precariedad. Y de la incapacidad sindical, con sus estructuras tradicionales, de representar a este tipo de trabajadores temporales, precarios, con empleos parciales y horarios u organización del trabajo totalmente desestructurados.
En fin, según uno de los especialistas franceses en organización del trabajo y en economía del empleo, Philippe Askenazy -que acaba de publicar un libro titulado “Les décennies aveugles. Emploi et croissance 1970-2010” (Paris: Le Seuil, 2011)- esta situación francesa es el resultado de tres décadas de políticas de empleo, que él denomina contra-productivas y que “han ayudado, juntamente con los 3 millones de desempleados, a crear un nuevo ejército de reserva del capitalismo, un papel jugado en los años 1960 por la inmigración”.
Entre las políticas de empleo ensayadas en Francia, Askenazy hace referencia a la puesta en marcha por Raymond Barre: los contratos de duración determinada subvencionados (algo similar a nuestro Contrato de Fomento del Empleo, de 1984). Y a la que Martine Aubry, quien, además de implantar la jornada semanal de 35 horas, puso en marcha: el “modelo polders” holandés. Es decir, la subvención de los contratos a tiempo parcial (algo similar a lo que se ha puesto ahora en circulación en nuestro país). La conclusión de este profesor francés es que tal tipo de iniciativas han creado, en unos casos, un “efecto ganga” (las empresas se benefician de subvenciones por contrataciones que, de todas formas, iban a realizar); y que en otros, como la subvención del tiempo parcial, pudieron crear más puestos de trabajo (aunque estadísticamente es difícil determinar si el incremento fue debido a las subvenciones a los contratos a tiempo parcial o a la ley de reducción de jornada), pero no el volumen global de horas trabajadas. Lo que, entre otras cosas, se ha traducido en un beneficio para los grandes supermercados, cuya política consiste en cubrir los horas punta de los hipermercados (25 horas por semana) con contratos a tiempo parcial de 26 horas semanales.
Askenazy concluye que el coste de ese tipo de políticas (veinte mil millones de euros) hubiera tenido un mejor destino creando empleos directos en servicios públicos deficitarios en efectivos, como la enseñanza o la sanidad. Y termina afirmando que la primera medida para cambiar de rumbo al mercado laboral precario tendría que consistir en que la propia Administración Pública dé ejemplo no realizando contrataciones de esa naturaleza.
En suma, la segmentación, la precariedad, no es un “mal español”, aunque el nuestro sea uno de los casos más extremos, sino que afecta, de distintas formas, a la mayor parte de los países europeos. Es un mal del nuevo capitalismo. Cabe sacar igualmente la conclusión de que los “decenios ciegos” en políticas de empleo no parece que, desgraciadamente, estén a punto de acabar. En lugar de preguntarnos en qué sectores o productos puede ser nuestro país más competitivo y con qué tipo de desarrollo económico se puede crear empleo sostenible, seguimos insistiendo en que las soluciones nos van a venir de una mayor desregulación de las normas laborales y de la negociación colectiva.
Están por ver los resultados de la nueva reforma laboral, pero durante esta crisis ha quedado bastante claro que los países que han tenido peores resultados, en términos de empleo, han sido aquellos que tienen un mercado de trabajo más desreglamentado o donde, como en España, además la norma va, para más inri, por un lado y la práctica por otro: Estados Unidos, Irlanda y España.


José María Zufiaur.Consejero del Comité Económico y Social Europeo en representación de la UGT de España.
Este artículo también lo publica Sistemadigital, de la revista Temas.

La Factoría · La Rectoría - 17144 Colomers · tu.revista@revistalafactoria.eu

26 febrero 2011

Entrevista al doctor Rodolfo Llinás

El científico colombiano asegura que hoy ve a los colombianos con más ganas de sobrevivir.

Tomado de El Tiempo-febrero 26-11
http://www.eltiempo.com/vida-de-hoy/salud/doctor-llinas-que-son-el-cerebro-dios-y-el-amor_8929060-4


Cada vez que visita el país, a Rodolfo Llinás se lo ve rodeado de una pequeña tempestad de gente que lo reconoce como uno de sus más grandes investigadores.
De ese séquito que no le da un respiro hacen parte estudiantes, artistas, políticos, admiradores, funcionarios y, sí, uno que otro lagarto que se muere por una foto con él. Y Llinás responde en su tono acachacado con frases amables en las que, curiosamente, siempre falta algo: el nombre de las personas.
"Es que sufro de anomia", confiesa en tono confidencial uno de los neurocientíficos más reconocidos del mundo, hoy a cargo de la jefatura de ciencias de la Universidad de Nueva York.
"Reconozco a las personas, su vida y milagros, por sus caras, pero nunca me acuerdo de los nombres", dice. Y para dejar bien claro el alcance de su condición, cuenta que hace ya casi 50 años, en Australia, tuvo que preguntarle a su novia cómo se llamaba para poder presentársela a uno de sus maestros.
Volvió a Bogotá para asistir a la inauguración de la sala 'Movimiento: la energía del pensamiento', en Maloka. Con un reconocible sentimiento positivo Llinás asegura que "hoy veo a los colombianos con más ganas de sobrevivir".
¿Los humanos tenemos el mismo cerebro o hay diferencias entre razas, entre hombre y mujer, entre ricos y pobres...?
La similitud de los cerebros es como la de la nariz: todas las personas la tienen, pero no hay dos iguales. El cerebro es el mismo para todos, pero se diferencia en la organización de los circuitos, que se da al azar; aquí la variabilidad es infinita. Hay personas con mayor capacidad para ver los colores, para interpretar música o para ser parlanchinas... Y eso depende de las propiedades intrínsecas de las neuronas, no del color de la piel o del tamaño del bolsillo.
¿Qué nos hace distintos entonces?
Una neurona es como una maraca que suena por su lado, y nunca deja de sonar. Frente a un estímulo externo, o de manera automática, todas las neuronas entran en un estado de 'maraquismo' y suenan a la par, después vuelve cada una a lo suyo... Esa capacidad para cambiar sus ritmos es distinta. Eso nos hace diferentes, pero la gente tiende a exagerar esas diferencias.
¿Para qué las exageramos?
Para sentir que los Rodríguez, son distintos a lo Pérez. Ese tiene las uñas largas y yo las tengo redondas. Eso es importantísimo en los humanos para la supervivencia, porque hay mayor variedad y eso garantiza mayores posibilidades de evolucionar.
¿Qué es la conciencia y donde está?
Es un estado funcional del cerebro, que está en continuo movimiento y donde los valores y las implicaciones de lo que se está pensando forman parte de las mismas cosas. Yo veo una línea azul y puedo decir al mismo tiempo "qué color tan feo". Por supuesto que esto no tiene un lugar específico en el cerebro, está disperso en él.
¿Qué son cerebralmente los valores?
Son patrones de acción fijos que nos impulsan a actuar por un proceso de negociación que se hace desde que se nace. Le pegaron a él y a mí no. Él debe ser culpable...
¿En qué parte del cerebro se elaboran el amor y las emociones?
El cerebro emocional es muy viejo. Es el cerebro truhán, el de los reptiles, donde no existen más que patrones de acción fijos; por eso ellos se acercan o se van si quieren comida; atacan si quieren defenderse, y tienen sexo si quieren reproducirse. Así mismo es el amor...
Si es tan simple, ¿entonces por qué se le da tanta importancia?
Porque el sexo, que es vital para la reproducción, está involucrado. En el afán de controlarlo, por razones sociales, se ha modulado ese patrón cerebral de acción fijo al punto de convertirlo en algo vital para todos.
En definitiva, ¿qué es el amor?
Es un estado funcional, como una golosina, y los enamorados son golosos ("que me ame, que me ame"). Eso hace que se sienta rico y que se activen los sistemas de gratificación. Por eso gusta. Claro, eso es indistinto de lo que se ame o a quién se ame. Amar la plata o a alguien del mismo sexo es, funcionalmente, la misma vaina. Eso sí, nunca es demasiado, nadie se muere por exceso de amor. No es como la epilepsia.
¿Y el odio y la envidia?
Son estados funcionales automáticos de los núcleos de la base del cerebro. Como todos los pecados capitales, no son negociables: el señor se enamoró y, como el que se va de rabo, no hay nada que hacer. Ahora, como todos los patrones de acción fijos, se pueden modular con otros. Por ejemplo, en el caso de la señora que ama a su marido y luego lo odia por infiel, hay un cambio de patrón de acción fijo, que era el amor, por otro, que es el odio... ¡Simple!
¿Y el amor a primera vista?
Funciona como en el cerebro de los pájaros: el patrón de acción fijo estaba activado, disponible y listo cuando apareció la persona que le gustó, y listo.
¿Y el amor eterno?
Ese es de inteligentes que estructuran y modulan los patrones de acción fijos sobre la base de ver al otro como la mano de uno. Cuidarla es mi responsabilidad y viceversa. Saber que no habrá puñalada trapera es la norma. ¡Nunca, primero me matan tres veces! Esa es la clave neuronal del amor eterno, la que mantiene el estado funcional activo y bloquea cualquier cosa que le sea contraria. Es una calidad de estado mental. Si se entiende no hay otra posibilidad que amar al otro; en cambio, querer acostarse con otro y pasarla rico no es amor. Amor es compromiso y cerebralmente está en el cerebro truhán. Uno no se enamora de una mujer porque tiene unas tetas buenísimas, uno se enamora de su cerebro, porque con él se interactúa y se avanza, con las tetas no. Amar es cerebralmente un baile y hay que bailar con el que pueda danzar con el cerebro de uno. Amar es bailar, no hacer gimnasia. Encontrar eso es muy difícil; hallarlo es un tesoro.
¿Cerebralmente qué es Dios?
Es un invento del hombre. Y como todos los inventos humanos, se parece a él. Dios tiene dos razones de ser: a los inteligentes les sirve para gobernar a los demás y a los menos inteligentes para pedirle favores. A todos para explicar lo que no entendemos de la naturaleza. Es una lógica de un primitivismo náuseo.
¿Qué es la inteligencia?
Cerebralmente es la capacidad de abstraer para simplificar y actuar sobre esa simplificación. Cerebralmente está entre un oído y el otro, es decir en todas partes... Y claro, existen diferentes tipos de inteligencia.
¿Qué es un tipo malo, neuronalmente?
Esa no es una condición cerebral, es una condición social. Los ladrones y asesinos son sociales: ¿Por qué roba? "Por mis hijos, los ladrones son ustedes, porque me quitan y luego me castigan por querer recuperarlo".
¿El subdesarrollo es un patrón cerebral?
El país puede estar subdesarrollado, pero yo no. Eso no es contagioso. Ah, no hay cerebros subdesarrollados.
Se dice que solo usamos el 10 por ciento del cerebro...
Esa es una forma estúpida de pensar. Lo usamos todo y nunca se detiene. El cerebro actúa todo siempre; lo que sí sucede es que unas funciones se inactivan para que otras puedan marchar. Eso es necesario.
¿Las nuevas generaciones serán más inteligentes?
No hablen caca...
¿Cómo define a una persona inteligente?
La que es capaz de poner en contexto el mundo externo.
¿Se puede ejercitar el cerebro?
Sí, la labor intelectual genera más labor intelectual...
¿Quién es genio?
Aquél al que no le cuesta trabajo.
¿Y nace o se hace?
Nace con patrones cerebrales específicos: por ejemplo, el que es buen matemático, no es bueno bailando; el que es bueno pintando, se puede enredar haciendo una cuenta.
¿Por qué los científicos no son políticos?
Porque la política es un arte, no una ciencia.
¿Cree que este país debe seguir siendo manejado por esos artistas?
Desgraciadamente no hay más remedio.
¿Tenemos buenos artistas de la política?
No son artistas de la política pura. La mayoría son fracasados de otras disciplinas.
¿Por qué usted pudo y otros no?
Por suerte. Sea lo que sea, no me hice a mí mismo. Si en el momento en que uno nace las narices grandes son favorables, y uno viene con ellas, ¡de buenas! El valor que uno tiene es el problema de los demás, uno no se juzga, lo juzgan los demás. 
¿Cómo se sentiría si mañana encuentra la cura de una enfermedad?
¡Colombianísimo!
Usted es un referente, de los pocos para el país. ¿Qué le significa eso? 
Una cantidad de entrevistas como ésta, la cosa más jodida...
CARLOS F. FERNÁNDEZ
ASESOR MÉDICO DE EL TIEMPO

16 febrero 2011

EL SUEÑO DEL CELTA


Acabo de leer el interesante libro de Vargas Llosa, “El sueño del celta”, que trata sobre Roger Casement, controvertido diplomático de origen irlandés al servicio de Inglaterra, el cual dedicó toda su vida a denunciar las atrocidades cometidas por Bélgica en el Congo, contra los aborígenes de ese país, y el asesinato y tortura de los indígenas de la amazonia peruana, al servicio obligado de la llamada Casa Arana, explotador del caucho de la selva limítrofe con Colombia. Después de volverse famoso por los informes que presentó sobre el infierno experimentado por los aborígenes de ambos países, por lo cual fue condecorado por el gobierno británico, Casement cae en desgracia cuando decide entregarse de lleno a la lucha por la independencia de Irlanda, llegando incluso a aliarse con los alemanes, motivo por el cual es condenado por traición a la pena de muerte. Más que la historia de Casement, el mérito del libro de Vargas Llosa radica en que refresca la memoria sobre los métodos salvajes de sometimiento imperialista, practicados desde el siglo XIX hasta nuestros días. Recomiendo su lectura.

02 febrero 2011

“Dejen los minerales dónde están, esa economía no le sirve a su país”

Ver más “Dejen los minerales dónde están, esa economía no le sirve a su país”


Lo dice la creadora de los Mercados de Carbono, Graciela Chichilnisky, quien invitó al Gobierno colombiano, al sector privado y hasta a la Bolsa de Bogotá, a sacarle el mayor provecho a la biodiversidad nacional, pero no destruyéndola en una economía extractiva, sino haciendo que el mundo le pague a Colombia por preservar ese patrimonio natural.

Por: Carlos Andrey Patiño Guzmán, Unimedios

07 enero 2011

AÑO NUEVO, NADA BUENO.

En el país del sagrado corazón es muy poco lo que cambia, a no ser para peor. Con el pretexto de los estragos causados por el invierno, se nos viene encima una montaña de nuevos impuestos que menguarán aún más nuestros disminuidos ingresos. El humillante aumento del salario mínimo (léase ajuste por inflación), no hace más que perpetuar la crónica desigualdad que existe entre los colombianos y que acentuará la frustración de quienes aún creen en las promesas de los dueños del país. Y es que, aún en contravía de la necesidad urgente de expandir la demanda interna, los capitalistas criollos se empecinan en llenar sus arcas a costa de la miseria en que sobrevive la mayor parte de la población trabajadora. Fieles a los preceptos neoliberales, los dos últimos gobiernos se han dedicado a precarizar el empleo, flexibilizar los métodos de contratación a favor de los patronos, reajustar a cuenta gotas los salarios, todo con el fin de crear las más óptimas condiciones para que el país se convierta en el paraíso de las empresas extranjeras. En este sentido apunta la legislación aperturista que le está entregando las riquezas naturales e importantes empresas públicas y privadas a la voracidad del gran capital extranjero. Como vamos, es posible que el país logre una mayor proyección internacional, pero a costa de la reprimarización de las exportaciones, con el consecuente deterioro ambiental y social, y de un mayor control de la economía por parte de las transnacionales. 

03 diciembre 2010

ASESINATO EN BAGDAD



Gracias a Wikileaks tenemos la oportunidad de conocer de cerca los crímenes cometidos por los soldados norteamericanos contra civiles iraquíes en Badgad.

El video que incluyo, "muertes colaterales", se encuentra en http://www.collateralmurder.com/

01 diciembre 2010

SALARIO DE HAMBRE



El mal llamado incremento del salario mínimo es un sofisma, pues en realidad lo que se hace es ajustarlo por el índice de inflación; es decir, no hay aumento como tal, con lo que se deteriora la capacidad adquisitiva de los trabajadores. Además, la enorme brecha que existe en Colombia entre ricos y pobres es de las más altas de Latinoamérica y cualquier incremento por encima del nivel de precios, lo único que hace es saldar la enorme deuda social, acumulada a lo largo de nuestra accidentada historia. Claro que los funcionarios tecnócratas, que pueden ganar fácilmente 10 o 20 veces más que un trabajador promedio, seguramente no necesitan un incremento importante. En condiciones de un mercado interno estrecho como el nuestro, todo incremento real de los salarios contribuye a expandir la demanda de bienes y servicios, con lo cual se estimula un mayor crecimiento de la economía. Es la paradoja de un sistema socioeconómico sustentado en el beneficio privado y no en el interés social.   

30 noviembre 2010

CUIDADO CON LOS GRINGOS




 

Que los gringos se crean  con derecho a espiar a los demás no es algo nuevo, lo vienen haciendo desde siempre, especialmente  durante la llamada “guerra fría”. Lo que pasa es que antes era muy difícil probar la intromisión sistemática de los gobiernos estadounidenses en los asuntos internos de otros países y en la vida privada de quienes consideraran no amigos, o enemigos. Para demostrar la participación en el golpe de estado que condujo al derrocamiento del gobierno de la Unidad Popular en Chile y a la muerte de su presidente, Salvador Allende, tuvimos que esperar más de dos décadas, cuando se desclasificaron los archivos de la CIA, igual ocurrió con Guantánamo y las torturas.  Ahora parece que se ha vuelto más difícil controlar la información secreta, lo que le ha permitido a los creadores del portal Wikileaks desenmascarar la verdadera “diplomacia” de los gringos. Por eso hay que estar atentos con los caramelos que frecuentemente reparten los funcionarios de los gobiernos estadounidenses a sus neo colonias, no vaya a ser que contengan drogas aditivas, lavacerebros, para reforzar su base de lacayos locales, como algunos de nuestros gobernantes, políticos y académicos.

13 noviembre 2010

ARMERO: UN MONUMENTO A LA DESIDIA DEL ESTADO

Lo de Armero fue una tragedia anunciada, el mejor ejemplo de la irresponsabilidad de nuestros “ilustres” gobernantes, incapaces de afrontar grandes retos. Ahora que quieren convertir la zona del desastre en un parque turístico, para satisfacer la curiosidad morbosa de algunos, es bueno retomar la conmemoración como oportunidad para denunciar la irresponsabilidad del Estado en esta y muchas tragedias que ha padecido nuestro país. Con mucha antelación se advirtió el peligro que corrían los pueblos ribereños ante la inminente erupción del volcán Nevado del Ruiz y la avalancha que se venía; se recomendó la evacuación de Armero, sin que las autoridades tomaran cartas en el asunto. Pero eso sí, cada año los medios aprovechan la fecha para desplegar su amarillismo periodístico, logrando capturar la sensiblería popular (yo diría la morbosidad de la gente), para desviar la atención del verdadero drama que vivimos, al no contar con un Estado eficiente (y los gobiernos de turno), capaz de prevenir los desastres naturales (y ni qué decir de los sociales). Todavía los damnificados de Armero se quejan de haber perdido su terruño y de tener que andar por ahí como judíos errantes, sin haber recibido la ayuda suficiente. Y los funcionarios responsables de la desidia del Estado siguen tan campantes, sin ningún remordimiento por sus errores, esperando la próxima víctima.  

LA HISTORIA DE LAS COSAS

07 noviembre 2010

ESTADO PEDIGÜEÑO


Patético, por decir lo menos, resulta el show organizado por algunos medios de comunicación alrededor de la tragedia que viven miles de damnificados por los desastres naturales que se repiten cada año en el país. Se convoca a los colombianos a donar mercados, ropa, colchones, etc., para demostrar su solidaridad con los infortunados, como si con eso se solucionaran de raíz sus problemas. Todos los años por la misma época surgen, como por encanto, los madre Teresa, supuestamente conmovidos con el desastre que destruye miles de hectáreas de cultivos de las zonas ribereñas de los ríos, viviendas en los caseríos aledaños, o el derrumbe de laderas en las zonas tuguriales de las ciudades, empeorando la de por sí grave situación de pobreza en que, por lo general, sobreviven las víctimas. Se camufla de esta manera la ineficiencia y la falta de previsión por parte de los organismos estatales, en cuanto a tomar con tiempo las medidas necesarias para que este tipo de eventos no se repitan todos los años. ¿Por qué si hay tanto dinero para sostener una guerra interminable contra los factores que desestabilizan el país y para alimentar el apetito voraz de los funcionarios corruptos, no se destinan los recursos suficientes para evitar que estas catástrofes? ¿Por qué a sabiendas del peligro que corre la población se permite la tugurización de los cerros y las riberas de los ríos en las ciudades? ¿Por qué no se toman medidas de fondo, aunque un poco tarde, para evitar que se siga deforestando las vegas ribereñas o se reforesta allí donde sea necesario, para evitar que los ríos pierdan su caudal y tengan que desbordarse inevitablemente para poder fluir? Por eso, en vez de andar pidiendo limosna a los colombianos que pagamos impuestos por todo, lo que hay que hacer es presionar a los gobernantes para que gobiernen, no a favor de sus amigos, sino para la población más desprotegida.

25 octubre 2010

GRINGOS PERIQUEROS



Gran "conmoción" ha causado la propuesta de legalizar el consumo de marihuana en California, como si de eso dependiera que sigan o no en el vicio. Holanda hace tiempo que lo hizo y no pasó nada más allá de poder tener bajo control a los adictos. En el fondo de la "conmoción" lo que se exterioriza es la mogigatería de cierta gente que trata por todos los medios de tapar el sol con una mano. La legalización del consumo de estupefacientes, que es un problema de salud pública, es la única salida para acabar con la violencia y la corrupción que genera la producción y la distribución de los mismos. Lo que pasa es que los que más se lucran del negocio ilícito son los distribuidores y los bancos gringos, verdaderos lavaderos de los narcodólares. Por eso es que no les conviene la legalización, pues ocurriria lo mismo que con el tabaco y el licor, en cuyo caso seria el Estado el que reicibiría enormes ingresos por concepto de impuestos. En este contexto, resultan patéticas las declaraciones del presidente Santos en el sentido de revisar la política antinarcóticos, como si eso dependiera del gobierno colombiano.

PAIS FALLIDO


Todos nos sentimos orgullosos de ser colombianos (ni más faltaba), pero cuando nos enteramos a través de los medios de comunicación de la escandalosa corrupción que corroe la gestión pública (y privada); de los elefantes blancos que se reproducen a diario como conejos (los megaproyectos); de la ineficiencia de los mal llamados servidores públicos; de la impunidad que ronda los delitos de cuello blanco (de quienes a diario se roban los recursos del Estado); del incumplimiento de la mayoría de los contratos, etc., etc., nos deprime tanto que quisiéramos dejar de pertenecer a este país. Pero lo más grave es la desfachatez, e incluso indignación, con que los delincuentes se presentan ante la opinión pública, tratando de ocultar lo inocultable, mostrándose como víctimas de “oscuras” maquinaciones, sin el más mínimo asomo de arrepentimiento. De verdad que todo el espectáculo de la corrupción galopante que estamos presenciando, fomentada y fortalecida bajo el pasado gobierno, nos produce grima, ganas de gritar ante la impotencia de no poder hacer algo para que después de 200 años no se sigan tirando al país.

18 octubre 2010

17 octubre 2010

EL REALITY SHOW MINERO


Sin dejar de reconocer el éxito de la operación de rescate de los 33 mineros chilenos y la expectativa mundial alrededor del acontecimiento, resulta escandaloso el reality show montado por los medios de comunicación para mercadear la tragedia humana de los obreros y sus familias. Como en cualquier competencia, se transmitió en vivo y en directo, paso a paso, el proceso de rescate, involucrando no solo a las víctimas, sino también a los que, directa o indirectamente son responsables, es decir, al gobierno en cabeza de su presidente y demás miembros de su gabinete, quienes aparentan “profundos” sentimientos de solidaridad. El drama vivido por los mineros chilenos es un llamado más a poner fin a la inseguridad en que trabajan los obreros en los socavones del mundo. La promesa del presidente chileno de revisar la legislación sobre seguridad laboral debería servir de ejemplo para países como Colombia, donde mueren sepultados con frecuencia nuestros trabajadores, sin que los gobiernos hagan algo para evitar que esto siga ocurriendo, sobre todo ahora que tanto se habla del auge minero.

11 octubre 2010

EL 12 DE OCTUBRE

Contrario a lo que se piensa, el 12 de octubre no es una fecha para celebrar sino para lamentar. La invasión de españoles y portugueses de la peor calaña significó la aniquilación masiva de los aborígenes de estas tierras y sus ricas costumbres; de su patrimonio, representado en sorprendentes obras de arquitectura y avances científicos como la astronomía; la inoculación de enfermedades endémicas de otras latitudes y el saqueo de las riquezas naturales, especialmente de los metales preciosos, para financiar el consumo suntuario en la metrópolis y decorar los templos cristianos en el viejo mundo. El eufemísticamente llamado choque de culturas no fue otra cosa que el avasallamiento y la imposición de la cultura conquistadora, con todas sus aberraciones, como la religión y los vicios traídos de ultramar. Por eso resulta irónico que los vasallos modernos de otros imperios rememoren con nostalgia tan deplorable suceso, sin escarbar un poco en su cerebro sobre el verdadero significado del mal llamado descubrimiento.

09 octubre 2010

MENTIROSO, MENTIROSO



Hay varios motivos por los cuales los Estados Unidos siempre están provocando guerras fuera de su territorio. El primero es la necesidad de crear mercados para la industria militar y sus armas de destrucción selectiva y masiva. Sin las guerras este complejo industrial-militar entraría en crisis y con él, gran parte de la economía norteamericana. Para el 2004 se estima que el gasto militar de los Estados Unidos se calculaba en 455.300 millones de dólares, representando el 47% del total mundial. El año pasado esta suma ya llegaba a más de 600 mil millones de dólares y para el 2011 se presupuestan más de 700 mil millones. Otro motivo es la necesidad de garantizar el suministro de hidrocarburos y otras materias primas de origen mineral, para lo cual buscan controlar las fuentes de producción en los diferentes puntos geográficos del planeta. Con este fin, y no la supuesta defensa de la democracia, o la supuesta presencia de armas de destrucción masiva, se ha recurrido al control militar de regiones enteras, como el oriente medio, y a la invasión militar de países como Irak y Afganistán, en la cual han muerto miles y miles de civiles. En este mismo sentido se enmarca la actual arremetida contra Irán, al cual se acusa de desarrollar armas nucleares y de representar una amenaza para occidente. En realidad, lo que buscan los Estados Unidos y sus aliados, es consolidar el dominio militar y político en las regiones productoras de hidrocarburos, especialmente petróleo y en últimas, expandir su dominio geopolítico por el mundo, en un intento desesperado por no perder la hegemonía que aún ejercen. Por eso, el cuento de que los Estados Unidos andan preocupados por la democracia y los derechos humanos no es más que una falacia para disfrazar sus verdaderas intenciones.

04 octubre 2010

EL GRAN DICTADOR

LA INDEPENDENCIA INCOMPLETA


Con bombos y platillos (yo diría que no tantos) se celebra por estos días el bicentenario de la independencia de Colombia, haciéndonos creer que este acontecimiento atañe a todos por igual: indígenas, negros, campesinos, artesanos, comerciantes, terratenientes. Sin lugar a dudas, la carne de cañón que hizo posible nuestra emancipación del yugo español la puso el pueblo de alpargata, mientras que los señores de la naciente burguesía y los grandes terratenientes se llenaban de gloria (y de riqueza) y que aún hoy aparecen como los héroes de la gran gesta. Habría que preguntarse si realmente la independencia significó la reinvindicación del pueblo raso, o si, por el contrario, reemplazó un yugo por otro, el de los oligarcas y terratenientes que todavía siguen concentrando riqueza, mientras la mayoría de los colombianos se despierta cada día con la incertidumbre de poder satisfacer sus necesidades básicas. El balance no puede ser más negativo: en doscientos años de ignominia la mal llamada clase dirigente, los dueños de este país, no solo no lograron transformar nuestra nación, sino que son los directos responsables del atraso económico, científico, social y político, de la violencia estructural en que sobrevivimos. Incapaces de administrar honestamente la cosa pública, nos debatimos entre la ineficiencia y la corrupción, observando perplejos cómo se roban los dineros, sin que las obras avancen adecuadamente. Después de doscientos años la mayor parte del territorio nacional permanece sin control por parte de un Estado que parece funcionar exclusivamente para favorecer los intereses de la oligarquía y los grandes terratenientes y de las empresas transnacionales y no para sacar al país del atraso socioeconómico y mental. Por eso, más que celebrar hay que hacer un juicio a quienes por todo este tiempo han manejado al país como si fuera su empresa familiar privada.